
Ácidos grasos omega 3 y su relación con la mortalidad por todas las causas.
Un estudio publicado en 2021 en la revista Nature, el cual examinó las asociaciones entre los niveles de ácidos grasos omega-3 en sangre y el riesgo de muerte por todas las causas, a través de un análisis combinado de novo realizado con datos de 17 estudios de cohortes prospectivos, reportó los siguientes resultados:
Durante una mediana de 16 años de seguimiento, ocurrieron 15,720 muertes entre 42,466 individuos. Encontraron que, después de un ajuste multivariado por factores de riesgo relevantes, el riesgo de muerte por todas las causas fue significativamente menor (en un 15-18%, al menos p <0,003) en el mayor vs. el quintil más bajo para los ácidos grasos omega-3 de cadena larga circulantes (20-22 carbonos) (eicosapentaenoico, ácidos docosapentaenoico y docosahexaenoico).
Se vieron relaciones similares por muerte por enfermedad cardiovascular, cáncer y otras causas. No se vieron asociaciones con omega-3 de 18 carbonos, ácido alfa-linolénico. Estos hallazgos sugieren que una mayor circulación de niveles de PUFA n-3 marinos se asocian con un menor riesgo de muerte prematura.
Interpretar estos resultados apropiadamente es de vital importancia. Es sabido de antemano, que para que una dieta sea correcta debe ser suficiente, variada, completa, equilibrada, adecuada e inocua, y parte fundamental en el proceso de prescribir una dieta que cumpla con estas características es conocer el aspecto inflamatorio y antiinflamatorio de los alimentos.
Bajo este escenario, los ácidos grasos omega-3, contenidos en alimentos como el salmón, poseen propiedades antiinflamatorias que juegan un rol fundamental al momento de equilibrar nuestro organismo, debido a que la génesis de la mayoría de las patologías crónico degenerativas comprende un estado de inflamación crónica de bajo grado.
Por tanto, es importante evitar consumir en exceso ácidos grasos omega-6 (inflamatorios), que si bien son necesarios, definitivamente no en las cantidades que se consumen hoy en día. Con solo restringir su ingesta y aumentar la de ácidos grasos omega-3, tenemos garantizado vivir más sanos y morir menos.
Fuente: https://doi.org/10.1038/s41467-021-22370-2
Dr. Sergio Brian Rodríguez Martín del Campo.
Bariatría Clínica. CMBO
Especialidad en Nutrición Clínica y Geriátrica. IPC



